Antes de comenzar quiero
aclarar que toda profesión es fundamental e importante para que el mundo salga
adelante, pero hoy venimos a hablar del papel de las maestras y maestros.
Hoy en día la enseñanza no
solo está desvalorada sino que el papel del docente se encuentra tirado por los
suelos. Continuamente escuchamos cosas como: “Los médicos son más importantes
porque salvan vidas” “La gente que estudia derecho tiene mucho más que aprender”
“Los que estudian magisterio (especialmente infantil) están todo el día
haciendo dibujitos”
Lo primero que debo
aclarar es que, sí, es verdad, hacemos muchos dibujitos pero cada dibujo tiene
detrás una larga elaboración teórica, nada se hace sin motivos ni
justificaciones y todo debe quedar perfectamente reflejado. Los buenos maestros
deben saber un poco de todo, nos enseñan desde medicina, psicología,
sociología, política… Obviamente no se entra en la misma profundidad que en las
propias carreras de dichas asignaturas.
Sí, es cierto, los médicos
salvan vidas pero ¿Qué fue ese médico antes de llegar a donde estaba? Muchas
veces grandes profesores se encuentran detrás de cada uno de esos médicos. Porque
cuando eres maestra de infantil no sabes si el niño al que le estás enseñando a
escribir pueda ser en el futuro un famoso escritor, o si aquel al que le
enseñas ciudadanía llegará a policía. Los maestros aportan un granito de arena
que marcará la vida de esos niños. Por las manos de un maestro pueden pasar
futuros adultos de gran corazón o todo lo contrario. Los niños son el futuro
del mundo, y entre otros, está en las manos de los maestros.
Puede llegar a ser una
profesión muy gratificante y por ello es una pena que personas a las que no les
gusten ingresen a la carrera, creando docentes que no están a gusto con su
tarea y desquitan su malhumor con los alumnos.
Una maestra de infantil de
mucho más que una simple profesora, es una segunda madre, es enfermera, es
psicóloga, es alguien que debe saber y querer escuchar para ayudar. Que tiene
que dejar los problemas fuera una vez traspasa el umbral del aula. Si sabes
apreciarlos cada día te saludarán con una sonrisa, te contarán cosas que escapan
a tu imaginación, son pequeños trastos en ocasiones, pero los niños pequeños no
tienen maldad propia, imitan el modelo de adultos que tengan en casa, o en el
barrio. Por eso es importante la colaboración de la familia con la escuela, es
necesario que la semilla que se planta en la escuela infantil siga regándose y cuidándose desde la casa.
A continuación les dejaré algunos vídeos extraídos de youtube, junto con una pequeña experiencia personal..
Hace poco tiempo estuve de
prácticas en una escuela por primera vez, debo decir que fue una experiencia sumamente
gratificante. Nunca antes había deseado tanto que llegase un lunes, ni me había
deprimido al ver que se acercaba el fin de semana. Levantarse cada mañana era
una alegría y me preguntaba qué cosas me enseñarían ese día los niños, porque
lejos de lo que parece ellos pueden mostrarnos un mundo más allá del que
imaginamos.
Las horas se escurrían
entre mis dedos y cuando quería darme cuenta ya era el momento de la salida; un
cuento y para casa. Lo único que en esos momentos pensaba era “quiero que
llegue mañana” Los niños solo quieren que los entiendas, los escuches, los
motives. Y comprobado por la experiencia queda que cuando a un niño le dices “¡Esto
está fatal repítelo!” y le borras la tarea, el niño se cruzará de brazos
aburrido y buscará otra diversión. Si por el contrario le dices “Bueno, esté de
aquí te ha salido mejor ¿verdad? Entonces esté vamos a hacerlo más bonito
porque eres capaz, mira que bien está aquí” Entonces el niño te sonreirá y se
esmerará mucho más en realizar las cosas bien.
No descuidemos la
infancia, no desvaloremos a los niños, no desvaloremos el papel del docente.
Luchemos por un país con una buena educación y unos buenos docentes. :)
