Había pensado muchas formas de dar inicio a este blog. Buscaba algo así como la inspiración para hacer una entrada de blog dinámica, interesante, algo que reflejase mi personalidad, una presentación… pero nada me convencía.
Finalmente debido a unas series de circunstancias ocurridas esta noche he decidido dar comienzo a esta página con una pequeña reflexión, aunque para que la comprendáis primero deberé introduciros en el contexto de la situación…
Debido a la operación de mi hermana ella llevaba demasiado tiempo sin salir a la calle y por eso decidimos ir mi madre mi hermana y yo a ver una película al cine. El transcurso de la película estuvo muy bien, fue interesante y nos gusto, sin embargo en lugar de poder salir del cine comentando alegremente la película -que eran las intenciones que teníamos- Salimos malhumoradas, irritadas, estresadas e incluso alguna al borde del llanto. ¿El motivo? Un móvil perdido, o mejor dicho robado, pues fue dejado sobre una tabla para apoyar las cosas y estuvo allí durante toda la película, salimos, entramos, y el móvil ya no estaba.
Este hecho hizo que nos arrastráramos por los suelos del cine en busca del móvil, culpándonos las unas a las otras sobre quien había tenido la culpa de la desaparición de dicho objeto. Y bien, ahora viene mi reflexión. ¿Por qué los objetos materiales han cobrado tanta importancia para el ser humano? Es decir, en lugar de disfrutar estar en familia, de darnos cuenta que estamos juntas, sanas, e incluso de lo bien que lo pasamos en la película. Es como si nada de eso tuviese importancia frente a un objeto material.
Es frustrante, de acuerdo, pero ¿acaso no hubiese sido peor que alguna de nosotras acabásemos heridas?, ¿no es peor la muerte? Cuantas personas entran en peleas, discusiones y decepciones debido a casos similares con los objetos. El ser humano es un ser avaricioso que desea poder tener todo a su alcance y se frustra si no es así. Por suerte supimos darnos cuenta de eso y lograr dar final a la noche hablando tranquilamente sobre lo que la película nos pareció. Y lo siento por el que se llevase el móvil pensando en usarlo, pero la codicia se paga, ese móvil será cancelado y nadie podrá acceder a él.
Bueno, ahora si me presento. Mi nombre es Estefanía, aunque soy apodada de múltiples formas. Tengo diecisiete años y en septiembre cumpliré los dieciocho. Mi vida es como la de cualquier persona normal y escribo este blog simplemente para poder dar rienda suelta a mis sentimientos, emociones, reflexiones, etc. No prendo agradar ni ofender a nadie, solo expresar mi opinión.
A lo largo del tiempo podréis comprobar que soy una persona (como todo el mundo) Con muchos cambios de humor y esto se verá repercutido en mis escritos que a veces podrán ser positivos, otras negativos, neutrales, divertidos, aburridos, de tantas clases como pensamientos tiene el ser humano.
Un saludo, Stephie~